El acto sirvió para reconocer
toda una vida de entrega a la Hermandad, especialmente su papel decisivo en la
recuperación de nuestra corporación a comienzos de los años 80. Gracias a su
impulso, junto al de otros hermanos, la cofradía logró regresar a las calles de
Granada tras un largo periodo de ausencia, marcando un punto de inflexión en su
historia reciente.
Como muestra de gratitud, la Hermandad
ha tenido a bien concenderle el título de Hermano Mayor Honorario, distinción
que le fue entregada en un momento cargado de simbolismo y emoción. Junto a
este reconocimiento, N.H. D. Manuel Obregón hizo entrega de una pintura
conmemorativa dedicada al homenajeado, que mostraba el rostro del Stmo. Cristo
de la Expiración.
Durante la ceremonia, nuestra
hermana mayor, Dña. Fátima Sánchez, expresó en nombre de la cofradía el
agradecimiento colectivo por tantos años de compromiso, destacando que su labor
ha sido fundamental para que la Hermandad continúe viva en la actualidad. Sus
palabras, llenas de afecto, subrayaron el vínculo humano y espiritual que une a
toda la corporación.
Visiblemente emocionado, D. Antonio
Sánchez tomó la palabra para compartir su gratitud, recordando que el trabajo
realizado en su día ha dado fruto con el paso del tiempo.
El homenaje se completó con una
semblanza a cargo de D. Alfredo Alcalde, Hermano Mayor de la Hermandad de
Gloria del Rocío y miembro de nuestra Hermandad, quien repasó la trayectoria
vital del «Compadre» y palabras de N.H.D. Carlos Mata, poniendo en valor su
carácter cercano, su espíritu trabajador y su profunda vinculación con el mundo
cofrade y rociero.
La jornada concluyó entre
aplausos y muestras de cariño, dejando patente el reconocimiento de toda una Hermandad
a una figura clave en el devenir de la misma, que desde hoy queda para la
historia.





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